jueves, 31 de diciembre de 2009

José A. Muguerza. MÉXICO DEBE SALIR ADELANTE.

Entre los requisitos que hacen que una persona sobresalga de los demás, está su amor y pasión por el trabajo, sus ganas de querer ser y hacer más, no de tener más.

Esas cualidades las encontramos en un joven regiomontano por los cuatro costados, pues nació en pleno Monterrey, hijo de regios y casado con una mujer de aquí mismo. Vamos, no buscó traspasar sus límites para lograr desaparecerlos. Sólo hizo lo que tenía que hacer y punto.

Empezó, como todo buen neoleonés, en el negocio familiar. Terminó, siendo ejemplo de lo que se puede lograr con tesón, trabajo y determinación. Es más conocido por haber fincado un verdadero palacio, en toda la extensión de la palabra, el Hospital Muguerza, que por su intervención en todas las grandes compañías de Monterrey.

Efectivamente, José A. Muguerza participó junto con José Calderón, hermano de su esposa Francisca, en la fundación y manejo de varias de las principales empresas del norte de México: Cervecería Cuauhtémoc, de donde fue Secretario y Tesorero por 33 años ininterrumpidamente, como fue fundador de Vidriera Monterrey, Banco Mercantil del Norte, Fábrica La Victoria, Cementos Mexicanos, ahora Cemex, Fundidora Monterrey, Hotelera Colonial y muchas otras empresas.

Nacido el siete de diciembre de 1858 en pleno Monterrey, sus padres, Antonio Muguerza y Refugio Crespo, le enseñaron los valores de honestidad y entrega a los demás como soporte de vida, los que lo convirtieron, con el paso de los años, en uno de los filántropos más importantes de la Sultana del Norte.

En pocas palabras: José A. Muguerza es un ejemplo de lo que puede llegar a ser un hombre cuando busca, primero que nada y sobre todo, el bien común. Se consigue transitar, de ser el dueño de una empresa de poca monta, a ser copropietario de una de las cementeras más grandes del mundo, de la principal empresa de vidrio de América Latina, de el único Banco mexicano que aún subsiste, de un conglomerado de Hospitales que están a la altura de los mejores del mundo.

Nada más, pero nada menos. Y ese héroe, es regiomontano. Es del norte. Es mexicano, como Usted y como yo. Nos deja un compromiso moral muy grande.

Murió físicamente el 14 de marzo de 1939, pero su legado continúa vivo para las siguientes generaciones.

Vale la pena seguir sus pasos.

José Manuel Gómez Porchini.
Comentarios: jmgomezporchini@gmail.com

Esta nota apareció en la edición de diciembre de 2009 de la revista Players of Life.
http://mty.playersoflife.com/?p=1.0

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