jueves, 5 de febrero de 2009

Nuevo Esquema de Pensiones

La propuesta es en el sentido de que cada uno tenga su propia cuenta, que cada uno sea el titular de su propia seguridad social y, el estado, sea sólo garante de la misma

Hace tiempo he venido comentando con Usted, querido lector, del grave, muy grave problema que representa para las personas la seguridad social y en especial, lo relativo a las pensiones y el servicio médico.

Usted me ha hecho del favor de hacerme saber su sentir, su preocupación y también, cuáles son a su juicio, los principales problemas.

Además, en la nota de El Porvenir de Monterrey del pasado 26 de noviembre de 2008, se establece que plantean los Senadores revisión integral de los sistemas de pensiones, en los siguientes términos:

“Los senadores integrantes de la Comisión de Seguridad Social plantearon una revisión integral del sistema de pensiones privados en México, para establecer su viabilidad ante los impactos de la crisis internacional.
En particular, los legisladores buscarán reformas a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro, a fin de facultar a la Consar para revocar comisiones aprobadas de las Afore.
Lo anterior, luego de que el presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Moisés Schwartz, señalara que las facultades del organismo regulador llegaron al límite en esta materia.
El senador Carlos Navarrete demandó la revisión del sistema actual de pensiones para garantizar un retiro digno a los trabajadores, pues de lo contrario, alertó, contarían al momento de su retiro con una retribución de su salario mínimo.
Por su parte, el senador Ricardo Monreal informó que solicitará al Congreso de la Unión que se realice una auditoría a la Consar, ante las minusvalías que se registran en los recursos para la pensión de los trabajadores”.

He tratado de hacerles ver, a varios Señores Senadores, así como a algunos Diputados, que pensar que la seguridad social debe ser sólo para los trabajadores es una usanza ya arcaica y caduca y por lo tanto, ajena a la realidad actual.

Efectivamente, si vemos con detenimiento qué fue lo que pasó en los Estados Unidos de América, nos encontraremos que alguien decidió invitar a varios inversionistas a depositar su dinero con él, ofreciendo altas tasas de interés, lo que trajo un alza en los intereses derivada del creciente número de ahorradores y en consecuencia, una cascada de depósitos en su favor.

Lo malo fue que no existía respaldo real para esas inversiones y por lo tanto, aquella burbuja explotó con los resultados que conocemos.

Ahora lo que planteo, es que cada uno de los 105 millones de mexicanos tenga una cuenta individual, única y en su favor, que le sirva para obtener seguridad social.

Que esas cuantas estén protegidas con dinero real, con valores reales, vamos, que las cubra plata, para que su valor sea respecto a algo tangible y no, billetes, acciones y valores gubernamentales expuestos a los vaivenes de la política y por ende, sujetos a desaparecer sin miramiento alguno.

La propuesta es en el sentido de que cada uno tenga su propia cuenta, que cada uno sea el titular de su propia seguridad social y, el estado, sea sólo garante de la misma.

Que no sea requisito tener un empleo formal, lo que limita las predicciones, pues si pensamos que todos hacemos por la vida, todos podremos ahorrar para nuestra propia vejez.

Se trata de un sistema de ahorro para el retiro que no existe en ninguna otra parte, que puede darle, cuando menos, trescientos o cuatrocientos mil millones de pesos al año a las arcas de gobierno y que de ninguna manera se requieren para cubrir las pensiones que habrían de erogarse.

Que ese dinero, depositado en cuentas del gobierno, serviría para financiar la infraestructura que se requiere en el país, serviría para obtener las fuentes de financiamiento que ahora no existen, serviría también, para ayudar a la totalidad de los mexicanos a tener una vida mejor.

Con esta propuesta se le daría viabilidad a la posibilidad de que pudieran tener derecho a una pensión los cañeros, los taxistas, los trabajadores informales, los profesionistas independientes, los periodistas y comunicadores que escriben sin patrón fijo, las viudas, las mujeres solas, los trabajadores del campo, los eventuales y todos aquellos que se encuentran actualmente fuera de la cobertura de los sistemas establecidos y formales de seguridad social, cuya principal limitante es tener un empleo formal, un empleo establecido y por lo tanto, son puestos de trabajo muy caros.

Podemos volver a ser pioneros en esquemas jurídicos.

Ojalá logre captar su atención.

Créame, vale la pena.

Me gustaría conocer su opinión.

José Manuel Gómez Porchini
Nota publicada en El Porvenir:

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