miércoles, 21 de diciembre de 2011

El año que viene.


En estos días, las redes sociales, los comentarios personales y por supuesto, el saludo y despedida obligado en las reuniones decembrinas, es desear lo mejor para el año que viene.

¡Que tengas una muy Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo!, es la frase en boga y muchas veces, es sólo la repetición acartonada de un cliché ya muy gastado. Otras, las más, en realidad es el deseo que brota del corazón afín que desea lo mejor, sin saber qué es lo que está deseando para aquél a quien se dedica la frase.

En este sentido va mi comentario, que hoy pongo a sus órdenes y que, por supuesto, me gustaría conocer su opinión. ¿Qué es para Usted lo mejor? ¿Qué es lo que realmente desea? ¿Qué le gustaría ser y hacer?

Existe una gran diferencia entre tener un sueño y hacerlo realidad. Entre una visión y alcanzar el objetivo. Esa diferencia se llama acción.

Y ahora se debe pugnar por que los sueños, las ilusiones de todos y cada uno de nosotros, los mejores deseos que tenemos para los demás y para nosotros mismos, sean en realidad acciones que vayan encaminadas a lograr los objetivos que, primero, debemos trazarnos.

Ir por la vida sin más aliciente que esperar los golpes del destino para reaccionar, ver pasar la vida sin ser partícipes activos de la misma, es desperdiciarla. Lo que importa, lo que realmente genera cambios, es dibujar el sueño y entonces, hacer lo necesario para tornarlo en realidad.

Ahora eso estoy haciendo. Cada año vivido se ha venido sumando a las experiencias que me permiten tener un soporte para imaginar el rumbo al que debo dirigirme y hoy, con la libertad de actuar que tiene quien no fija límites a los sueños, he venido creando en mi mente nuevos caminos que permitan llegar a donde nunca hemos estado.

Pensar que la vida es corta y más, el tiempo para hacer realidad los sueños, mueve al hombre a buscar las acciones necesarias para hacerlos realidad.

Mi deseo para usted, mi querido lector, es que logre imaginarse siendo mejor persona, que tenga una mejor familia, que busque crear un México más justo y por supuesto, que podamos vivir en un mundo más igualitario.

Claro, se requiere que realice las acciones necesarias para que sus deseos y sueños se transformen en realidades. Que haga usted lo suficiente para que su paso por la vida sea de los que dejan huella y que siempre haya quien lo recuerde con nostalgia, con una frase de alabanza y con una sonrisa en la cara.

Ojalá, que para México, la diferencia entre seguir como estamos y cambiar para bien, sean las acciones de todos y cada uno de los mexicanos. Que cada uno se comprometa a que el año que viene, sea usted una mejor persona, que trate de lograr esa transformación que sólo desde adentro se consigue, que sólo con la voluntad de querer ser y hacer más, se logra.

Ojalá.

Me gustaría conocer su opinión.

Vale la pena.

José Manuel Gómez Porchini.
Comentarios: jmgomezporchini@gmail.com        


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