martes, 10 de marzo de 2015

Las Listas Negras.



Hoy vengo a hablar de un tema que formalmente no existe, que tan no existe, que nuestra legislación obrera prohíbe en su artículo 133 fracción IX cuando establece: - emplear el sistema de "poner en el índice" a los trabajadores que se separen o sean separados del trabajo para que no se les vuelva a dar ocupación, por lo que nunca debería ser motivo de preocupación y menos aún de conversación.

Sin embargo, tan es realidad que la propia ley lo reconoce, al prohibirlo y la realidad nos muestra que es algo que lastima y hiere a quien pretende defender sus derechos.

Cuando un empleado incurre en alguna de las causales de rescisión y por ende, ha de ser despedido de su puesto, resulta obvio que el empleador no habrá de darle “Carta de Recomendación” y por lo tanto, al buscar un nuevo puesto no podrá hacer valer en su favor su estancia en un lugar de donde fue corrido.

Sin embargo, muchas veces la separación obedece a otro tipo de circunstancias y la culpa no es del obrero. O es razón del tiempo, de las circunstancias o más aún, responsabilidad del propio patrón que el trabajador haya debido demandar para obtener lo que de suyo le pertenecía.

Y no obstante eso, el sólo hecho de atreverse a presentar una demanda formal ante la autoridad es motivo suficiente para que el patrón no contrate al obrero.

Los libros de gobierno de las autoridades, de todas, han de ser públicos, conforme a los principios del derecho de acceso a la información. Todos deben poder enterarse de quién demandó a quién y los motivos y causas. Todos, tanto en lo civil, como en lo penal, administrativo, fiscal y por supuesto, también en lo laboral.

Es decir, la relación de los demandantes, queda expuesta al público. Por tanto, cualquier patrón o cualquier sindicato o unión de patrones puede obtener un tanto de dichos registros y luego, con base a dichas listas, formar la suya propia que establece quiénes son buenos, quiénes son demandantes o malos y obvio, a esos no los contratan.

La pregunta es: ¿Acaso a quien defiende sus derechos ante Profeco las demás tiendas ya no le venden? ¿O en el caso de los que sufren un delito y denuncian el hecho, ya no serán sujetos dignos de crédito para los demás? ¿Actuar ante las autoridades que dicen el derecho en México es sinónimo de mala conducta? ¿Se vale?

Yo creo que no. Estimo que las “listas negras” de los patrones no deben existir más.

Que si Usted, que es patrón y desea cuidar sus bienes y su empresa, con pedir cartas de recomendación tiene. Una persona no se convierte en mala por el hecho de reclamar sus derechos.

Es más, siento que es parte de lo mucho que le falta a México. Una cultura de hacer valer en tu favor lo que estimas te corresponde. Y nada más cercano a las personas que los daños que malos patrones causan a los empleados. Piénselo.

Me gustaría conocer su opinión.

Vale la pena.

José Manuel Gómez Porchini.
Comentarios: jmgomezporchini@gmail.com        


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