miércoles, 1 de septiembre de 2010

Prácticas Periodísticas.


La primera vez que tuve la fortuna de pararme frente a un grupo a impartir una clase, fue con una materia ajena a mi carrera, pues yo soy Abogado. Se trataba de Dinámica Social y sus temas eran de Sociología, que me apasionan, pues manejan las reacciones humanas.

He seguido dando clases y las más de las veces han sido tópicos de Derecho. Hoy tengo un reto enorme y una posibilidad increíble de aprender, pues me asignaron la materia “Prácticas Periodísticas” para alumnos de la carrera de Ciencias de la Comunicación.

Me imagino que se fijaron en quien escribe tomando en consideración que tengo más de cinco años de tratar de escribir de manera regular, al menos una vez por semana, una nota en la que abordo temas de derecho, de seguridad social, de políticas públicas y también, de formas de vida y reacciones humanas. También, por el hecho de que desde 1968, cuando apenas tenía diez años de edad, conocí lo que era el negocio de publicaciones, tanto en revistas, como periódicos y libros, en mi tierra, Matamoros, Tam.

Mis notas han sido recogidas por varios medios de comunicación, lo que constituye un gran honor y por supuesto, un reto.

Hace rato fui a clase. Los alumnos hicieron una nota informativa, reseña, crónica o algo parecido, en la que narraron lo que fue la primera clase.

Créame, mi querido lector, que pocas veces un grupo es tan homogéneo. Un grupo en el que todos saben mucho, todos opinan y todos participan.

Cierto, son jóvenes y tienen el empuje natural que acompaña a los pocos años pero también son abiertos, dispuestos a comentar y con ansias de hacer las cosas y hacerlas bien.

Se dio la ocasión de hablar de las oportunidades de mejora, de lo que esperan de sus estudios y de sus expectativas en la vida.

Está de moda hablar de los jóvenes que ni estudian ni trabajan, los “ninis” famosos y ante Usted, le comento que los que están en el salón, no son candidatos a ese mote. Todos tienen el empuje y los conocimientos suficientes para luchar por un puesto de trabajo.

Cierto, la verdadera y fiera jungla en que está convertido el campo laboral, exige mucho a quienes buscan un puesto de trabajo, pero también es cierto que sólo el más apto, el mejor preparado, el que sabe lo que está buscando es el que va sobreviviendo. Eso, por sabido se calla.

Ahora que veo que los jóvenes son capaces de enfrentar retos, que tienen las ganas y el coraje suficientes para tratar de hacer la vida, me doy cuenta que lo que les falta a muchos es sólo oportunidad.

Esa oportunidad debemos verla no sólo como la posibilidad de hacer lo que les gusta, si no también, como la esperanza de dedicarse a lo que a ellos, los jóvenes les interesa. He tenido alumnos de muchas materias y de muchas carreras y por supuesto, he conocido verdaderas luminarias.

La diferencia de este grupo, es que todos tienen ganas. Todos se sienten y son, verdaderos triunfadores.

Y eso, es lo que le permite a la gente llegar a estadíos superiores. La voluntad de hacer las cosas, las ganas de sobresalir, el deseo de trascender.

Tengo unas grandes, enormes expectativas del grupo. Ya luego le contaré el resultado. Por lo pronto, espero con ansia la próxima clase para verlos aventarse al ruedo, para admirar la forma en que quieren hacer todo.

Vale la pena.

Me gustaría conocer su opinión.

José Manuel Gómez Porchini.
Comentarios: jmgomezporchini@gmail.com
http://www.mexicodebesaliradelante.blogspot.com/

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