José Manuel Gómez Porchini / México debe salir adelante
jmgomezporchini@gmail.com/ http://mexicodebesaliradelante.blogspot.com
Según
la inteligencia artificial de mi teléfono, infraestructura es el conjunto de
instalaciones, servicios, redes y medios técnicos que sirven de base para que
una ciudad, un país o una organización puedan funcionar y desarrollarse.
No
dice que también, las casas como toda organización, requiere infraestructura y
ahí, es más fácil explicarlo.
Una
casa tiene instalaciones eléctricas y drenaje, básicamente, para funcionar. Igual
una ciudad o un país. Lo demás: aire acondicionado, internet, calefacción y
todo lo que hace posible una vida no de lujos, pero sí cómoda, viene después,
despacio. Pero necesita lo básico para funcionar. Agua, drenaje, corriente eléctrica
y control gubernamental.
Cuando
todo eso falla, cuando no tiene dónde descargar las aguas sucias y salen en las
esquinas como vertederos, cuando “se va la luz” y nada funciona en casa o en la
oficina, ahí es cuando la gente se da cuenta que la infraestructura es
necesaria. Además, hay que considerar que la inversión en infraestructura no se
ve y no sirve para la foto, razón por la que muchos gobernantes no la realizan.
En
estos últimos días, ha habido lluvias aquí en Monterrey. Nada del otro mundo,
pero sí, suficientes para que la infraestructura vial quede colapsada, que los
encharcamientos superen lo previsto y entonces, tenemos daños y pérdidas de
vida.
Tenemos
también, los edificios que cada vez tienen mas pisos y a los que las escaleras
de los bomberos no llegan ni llegarán nunca. Obvio, por falta de
infraestructura esos inmuebles están condenados a funcionar sin garantizar el
apoyo de los servidores públicos, a los que, por cierto, cada vez que esto
sucede, los culpan por su pésimo equipo, sin saber que es obligación de la
autoridad equiparlos con lo indispensable y más aún, con todo lo necesario para
evitar conflagraciones.
Por
otra parte, en cuanto a la energía eléctrica, si bien una cosa es la producción
de energía y otra, muy distinta, la distribución hacia los centros de consumo
no existe ni producción ni canales de distribución suficientes como para
afrontar el incremento de gasto derivado de los autos eléctricos. Es decir, México
no cuenta con lo necesario para abastecer a la cantidad de autos eléctricos que
ahora nos invaden.
Así
que imagine usted: una casa en la que no funcionan ni el drenaje, ni la
electricidad y mucho menos los aparatos que se conectan a la corriente
eléctrica y tampoco, funcionan los carros que no se pueden conectar.
¿Necesita
más evidencia de que vamos mal?
Me
gustaría conocer su opinión.
Vale
la pena
José Manuel Gómez Porchini